Ayer fue un día abundantísimo!

Perdón por las horas.

Porque me desperté con abundante tiempo, porque me desperté abrazada a la persona que amo. Porque me desperté abundantemente feliz.

Porque el dinero sigue creciendo.

Porque sigo teniendo tomates españoles, y las tostadas estuvieron deliciosas.

Porque trabajé muy contenta y Majo y yo nos lo pasamos bien.

Porque todo se va colocando sólo. Los desafíos con los que nos encontramos, acaban encontrando solución cuando soltamos la preocupación y confiamos.

Porque comimos un delicioso pollo marinado al estilo afgano woooow. No podía parar de decir «que rico». En toda la tarde!

Porque recibimos una propuesta súper interesante y hablé con María para encontrar una forma de ofrecer unos talleres para un problema muy concreto. Es súper divertido planificar esas cosas! Porque estoy rodeada de abundante gente sobradamente talentosa 😉

Porque nos fuimos al centro por la tarde en la bici, y las tiendas estaban abiertas hasta tarde. Encontré unas gomas para el pelo que llevaba años buscando, a 1,25€ 5. Y los preciosas!

Porque disfrutamos en las tiendas y paseando por la preciosa Den Bosch.

Porque fuimos a un restaurante mexicano y, en serio, nos tomamos los mejores nachos del mundo! Patrick dijo que si tuviera que elegir una última comida en su vida, serían estos nachos. Y te aseguro que él no es tan exagerado como yo. De verdad que fue una de las cosas más ricas que he probado.

Porque se me puso la cara de la foto cuando terminé de comer.

Porque volvimos con la comodidad de nuestra bici a casa charlando y riéndonos.

Porque estoy viva y me siento libre y feliz.

Ais!

¿Y tú?

¿Cómo fue tu día abundante?

Deseando que me cuentes.

Un abrazote

Alicia

PD: Mereces disfrutar de toda la abundancia porque eres un ser abundante

PD2: Si te alegras por la abundancia de los demás, es buena señal. Y si te molesta un poco, ¡también! 😉