Tres días abundantes! Tan abundantes que los escribo los 3 en 1

Día 50
Porque salió todo bien, porque siempre sale todo bien.
Porque tengo tiempo abundante para hacer lo que quiero.
Porque me río abundantemente.
Porque Majo terminó una propuesta maravillosa que ayudará a muchísima gente.
Porque nos divertimos mucho con Johana
Porque vino Vanessa Rivas a su clase de CRP, y siempre viene con su abundante sonrisa.
Porque vino muchísima gente a Vidaes.
Porque tenemos abundancia de éxitos.
Porque llegué a casa y me encontré a mis sobris, y disfrutamos mucho juntos. Jugamos a todo lo que se nos ocurrió y sentí abundante amor. Porque Martín se quedó dormido mientras le acariciaba la naricilla.
Porque mi cuenta corriente sigue creciendo.
Porque tengo muchas personas que me apoyan y acompañan, personas a las que admiro mucho y ¡me enorgullece que estén en mi vida!

Día 51
Ayer fue un día abundante porque fui a ver a mis niñas del curso de terapeuta.
Porque tuve curso de reflexología por la mañana y tuvimos abundantes alumnos, y el curso estuvo súper interesante.
Fue un día abundante porque tuve la ayuda de Johana y Majo para organizar todos los cursos, los materiales, los alumnos y los pagos.
Porque me encantó ver a los alumnos disfrutando de deliciosos masajes en los pies.
Porque me di el regalo de comer migas con pepinillos, que me encantan.
Porque, a pesar de los desafíos que encontramos, encontramos la forma de solucionarlos juntas. ¿Te había dicho ya que me encanta mi equipo?
Fue un día abundante de conocimiento, porque hablamos de temas muy interesantes y descubrimos muchos patrones en nosotras que deseamos mejorar más todavía.
Fue un día abundante porque este curso de terapeuta tenemos una gran inspiración en las alumnas (si, son todo chicas). Compartimos historias sobre nuestra vidas y aprendimos un montón.
Fue un día abundante porque hicimos una meditación maravillosa que nos llenó de amor y armonía, y acabamos bailando de alegría en el pasillo.
Fue un día abundante porque me fui con mis amigos a cenar a un japonés y nos reímos, nos inspiramos y nos contamos lo maravilloso que ha pasado en nuestras vidas. Cené un abundante katsudon.
Fue un día bastante abundante!

Día 52
Sentí la abundancia de estar con 7 mujeres inspiradoras con las que aprendo muchísimo.
Sentí la abundancia de tratar un tema importante para un terapeuta, el tema de la muerte, y me conmoví con la inmensa sabiduría de las alumnas. Cada una que compartía mostraba con serenidad su grandeza, y yo me dejaba llenar de toda esa belleza.
Vi la abundancia de gente en Vidaes, aprendiendo, disfrutando y compartiendo.
Disfruté la abundancia de estar en el flow, fuimos a comer a un restaurante concurrido y encontramos mi mesa favorita para todas.
Experimenté la abundancia inmensa de la sesión de reiki de María, que me dejó como nueva, me mimó, me llenó de fuerza y alegría.
Tenemos el mejor grupo de terapeutas, que se prepare el mundo, que en 2 meses terminan su formación!

¡Vaya tres días abundantes!

¿Y los tuyos?

Comparte!

Un abrazo

Alicia

PD: Ana, me encanta leer tus días, gracias por compartir!

PD2: He de reconocerte, que me asusté de la abundancia que estaba generando con este desafío, pero ya lo he reconducido 😉