¡Ayer fue un día abundante!

Porque me levanté prontito para trabajar mucho.

Porque escribí mi día abundante anterior.

Porque me deleité con unas tostadas con mantequilla y mermelada.

Porque me cundió mucho la mañana y me bajé un ratito a la playa.

Porque en la playa me encontré con una amiga de la infancia y su marido, y estuvimos charlando un buen rato, poniéndonos al día. Estaban alucinados con mi cambio: de podóloga a emprendedora viviendo en Holanda.

Porque mis sobrinos estuvieron jugando haciendo mil amigos.

Porque estuve charlando con Amaya, una amiga con la que he reconectado gracias a la felicidad.

Porque nos encontramos con otros amigos y su familia. La playa de la Manga es un lugar abundante de reencuentros para mi.

Porque comimos delicioso todos juntos.

Porque me quedé trabajando por la tarde, haciendo un informe sobre el taller de Meditación y Mastermind que estuve haciendo para una empresa en el Hotel Marriott. Vi los vídeos y me gustó mucho mi intervención y los efectos en la gente.

Porque Majo me ayudó a darle forma al informe, y tras pasar por sus manos era otro. A eso le llamamos majimizar. Significa poner algo precioso, profesional y muy bien estructurado.

Porque hablé con mi churri ya en la distancia, y me recordó que vivo en Holanda (con tanto tiempo aquí se me había olvidado)

Porque me dormí como un angelito.

¿Y el tuyo?

Un abrazote

Alicia

PD: La prueba de la traducción va genial, así que parece que pronto tendré libro en inglés!

PD2: Es maravillosa la tecnología y conectividad que tenemos. Hace todo mucho más fácil ¿te imaginas que tengo que escribir todos los días una carta a cada uno de vosotros para compartir mi reto? Sería mucho más complicado!