Ayer fue un día muuuuuy abundante, ¡tanto que me planteé dejar de escribir diariamente en el blog sobre abundancia! Ahora te cuento por qué.

Me desperté con abundante tiempo para alinearme, haciendo mis rutinas de puesta a punto matutina. Cada mañana, no me permito salir de la cama hasta que no estoy, como mínimo, en estado de completa felicidad. Eso implica, que cuando tengo una cita temprano, me tengo que despertar con tiempo, y como el tiempo es abundante, lo hago.

Tuvimos una reunión abundante en tiempo, conexión e ideas en una empresa, que al final se plasmaron en un presupuesto abundante para ayudarles a mejorar el trabajo en equipo. Fui con María, especialista en Lego Serious Play, y se entregó en cuerpo y alma para transmitir lo que ofrecemos ¡Hicimos un equipazo!

En Vidaes se nos acumulaba el trabajo, propuestas, proyectos… estamos desbordadas de abundantísimo trabajo. Y, a pesar de ello, todas trabajamos con una sonrisa. Eso me encanta de nuestro equipo!

Y me sentí abundante porque vino a visitarnos un antiguo alumno de yoga que ha acabado haciéndose profesor de kundalini y nos trajo galletitas y té riquísimos (y además sanos).

Y abundancia de llamadas, abundancia de alumnos, abundancia de abrazos, de sonrisas, de chistes, de miradas cómplices, de gente feliz que viene a Vidaes a celebrarlo.

Y vino Ana a visitarme y me contó abundantes cosas sobre sus proyectos, y ¡que usa mi libro para tratar a sus pacientes! Abre mi libro aleatoriamente e inspira sus sesiones con la información que lee. Me muero de abundante ilusión porque mi libro sea usado así.

Y de cena, los dos huevos frutos más ricos de mi vida obra de mi madre.

Abundantes risas con mi amor

Y abundante sueño

Abundantísimo día, ¡esto funciona muy rápido!

Y a ti, ¿cómo te está funcionando?

Un abrazo

Alicia

PD: Ya casi llegamos al ecuador!

PD2: Empiezo a preguntarme… y después cuando termine, ¿100 días de qué?