Ayer fue un día abundante porque fui con abundante ilusión a mi curso de terapeuta de Reiki. Porque las alumnas estaban abundantemente ilusionadas con sus pacientes, sus procesos y con el curso.
Porque fue un día de conexión entre todas, y siento una amplia admiración al ver cómo se respetan, se escuchan y se inspiran mutuamente. Y yo con ellas!
Recibimos la abundante visita de rosa María, que nos trajo unas pastitas deliciosas y nos compartió su precioso corazón.
La comida fue abundantisima, y la disfrutamos con una agradable charla y montón de risas.
Hubo muchas y maravillosas preguntas y experiencias.
Hubo múltiples sesiones de Reiki dadas con cariño y conocimiento.
Tuvimos profesoras ayudantes cuando yo recibía Reiki, y lo hicieron fenomenal.
Trajeron chocolates, fresas, pastelitos…
Fue un taller impresionante!
Y una de las alumnas que viene de Suiza, nos contó que vendió su primer bono de 10 sesiones de Reiki a 1200 francos. Como te puedes imaginar, hubo abundancia de aplausos del resto de nosotras.
Y al llegar a casa, mis dos sobrinitos me esperaban, listos para compartirme su abundante belleza e ingenio.
Y mi mami me mimó con una abundante cena.Y fue abundantemente divertido dormir al pequeñín.
He dormido como un bebé y he teñido abundantes y maravillosos sueños.
Lista para otro día abundante!
¿Y tú? ¿Como te fue?
¡Comparte tu abundancia!
Un abrazo
Alícia
PD: me siento abundante en todos los sentidos.
PD2: Y mis inquilinos ya me ingresaron el alquiler!