Ayer fue un día abundante, porque disfruté hasta el último minuto que pude en la cama.
Porque tenía jamón serrano recién cortado para mi desayuno.
Porque Majo me recordó que hace un año estaba en un crucero en el caribe y subí por primera vez al escenario a charlar con Abraham sobre mi relación a distancia, y un año después ¡hemos acortado la distancia!
Porque llegué a Vidaes y todo estaba limpito y ordenado. Me gusta el lujo de poder despreocuparme de algunas tareas y saber que se hacen solas. Hay una persona maravillosa que las hace con inmenso cariño y cuidado.
Porque teníamos una lista abundante de tareas que completar, y fuimos tachando un montón! Fue un día abundantemente productivo, y lo disfruté un montón.
Nos confirmaron un par de proyectos que nos ilusionan mucho: uno para un colegio y otro para un ministerio.
Vendí 6 libros del tirón! Una alumna maravillosa quiere regalarle a sus amigas un poco de felicidad, así que se llevó un libro para cada una.
Comí una abundante y deliciosa menestra de verduras mientras disfrutaba de abundantes risas con Majo.
Disfruté de abundantes abrazos de las alumnas que venían a clase.
Pagué a los profesores y eso me hizo sentir abundante. Ver cómo fluye el dinero, y gastar confiando en que venderla mucho más me ayuda a entrar en el flujo de la abundancia.
Y para finalizar el día, fuimos a casa de una amiga que nos había preparado una abundante y deliciosa cena. La mesa estaba deliciosamente decorada, nos había preparado unas tostas deliciosas con caviar, pimientos y sardina. Y otra de pimientos de piquillo picantes. Y una sopa de pescado. Y de postre chocolate calentito! Delicioso.
Y no solo la cena fue abundante, la conversación también lo fue. He de decir que mi amiga es una de las mejores pintoras realistas del mundo (por no decir la mejor) y es una máquina aplicando la ley de atracción. Nos contó cómo se había comprado un cuaderno precioso donde reescribía su historia, y como le había sucedido en la realidad exactamente lo que había escrito. También nos contó cómo iba a vender unos cuadros por una cifra elevadisima de dinero. Y nosotras aplaudíamos encantadas deseando que nos contara más.
Tengo abundantes personas maravillosas en mi vida, y me siento súper afortunada por ello.

¿Y tú?

¿Cómo fue ese día abundante?

Cuéntanos!

U abrazo

Alicia

PD: Y, ¿sabes quién es una de esas personas maravillosas en mi vida?

PD2: ¡Tú!