Ayer fue un día abundante:

Abundante en belleza. Mira que preciosa luz de mañana. Mira que abundante sol, mar y claridad. Mmmm… me encanta la playa.

Abundante trabajo, estuvimos haciendo varias cosas, y Majo, me echó una mano en un tema en el que me atoré. Y mi hermano y mi cuñada también. Tengo abundancia de ayuda, siempre hay personas que son geniales en algo, y me maravilla verlas expresar su genialidad, sobre todo, cuando yo no soy tan genial en el tema.

Abundantes risas y juegos de mis sobrinos, estuvimos jugando a peluqueros, me peinaron y me enredaron, para así volverme a peinar. Y luego jugamos a mi juego favorito, el Spa de Mateo, con música relajante, y varios artilugios disfruté de un masaje estupendo de mi sobrino.

Abundante diversión y productividad en mi reunión semanal con el grupo con el que (voy adelantando algo) posiblemente hagamos un congreso online internacional. Ya os iré informando.

Abundante comida y… ¡torrijas! Tendrían que existir todo el año, ¿verdad? Están abundantemente deliciosas.

Y sí, también experimenté algo de contraste (nada abundante), pero no me lo creí. Logré dejarlo ir y enfocarme en otra cosa. Al final surfeé la ola y sé que saldré ilesa.

Así que un día abundante

¿Y el tuyo?

¿Y qué haces tú cuando aparece una situación no deseada?

Cuéntanos

Un abrazo

Alicia

PD: Mis sobrinos me están enseñando mucha abundancia

PD2: Tienen ideas, energía y respuestas para todo!