Ayer fue un día abundante.

Porque nos permitimos el lujo de levantarnos a las 11 de la mañana.

Porque Patrick nos preparó el desayuno: un croissant recién sacado del horno con jamón, queso, tomate y espinacas. Mmmm… delicioso!

Porque nos dio por arreglar el jardín, encontramos un sitio estupendo para la madera.

Porque hacía una temperatura perfecta.

Porque los gatos estuvieron disfrutando con nosotros fuera.

Porque se sintió bien el ejercicio físico.

Porque la tierra aquí es súper rica, es como el abono en España. Y su mayor problema es que los árboles crecen demasiado. Ya entiendo por qué los holandeses son tan abundantes, ¡viven con la abundancia bajo sus pies!

Porque estuvimos cocinando nuestra primera quiche lorraine… deliciosa!

Porque terminamos el día con un baño relajante.

Fue un día abundante!

¿Y el tuyo?

Cuéntanos

Un abrazo

Alicia

PD: La foto es del después 😉

PD2: Y me acabo de acordar que he soñado con Copacabana y la Riviera Francesa… ¡abundante!