Ayer fue un día abundante!

Porque era un día especial, y usé toda mi capacidad de enfoque para que saliera bien. Medité, hice mis procesos de alineamiento y pedí a mi entorno que me «mimara» lo máximo posible. Y funcionó!

Fue un día abundante porque estoy con mi chico, y fuimos a trabajar juntos a Vidaes.

Porque cuando llegamos nos encontramos con el centro lleno con los alumnos de All Love. Porque me encantó ver a Patrick Zeigler, a Sirley, al bebé, a Daniela, a María de los Ángeles y toda la gente llena de amor que nos recibió con abundantes abrazos.

Porque Johana y Malena estaban en un cole haciendo un taller que fue todo un éxito.

Porque fuimos Patrick, Majo y yo a comer a mi peruano preferido, un restaurante que está cerca de Vidaes, ¡y tenían chicha morada! una bebida hecha con maíz morado, que está deliciosa. Y el ceviche estaba espectacular, y la causa, y un montón de cosas que no recuerdo ni el nombre.

Porque nos fuimos al Marriott Auditorium, Patrick se quedó en la recepción y yo me fui a celebrar ese momento especial. Un taller de Meditación y Mastermind con 40 personas del área comercial de una empresa. Estaba abundantemente nerviosa! Y con una sensación súper agradable de entusiasmo e ilusión. Fue absolutamente magnífico llevar a todas esas personas que no tenían experiencia con la meditación a calmar sus mentes y a descubrir la importancia de la meditación y la visualización en su fuerza y elasticidad. Y ver las caras de alegría cuando empezaban a alinear sus pensamientos con sus emociones fue fantástico. Y sentirme ahí delante de ellos, mostrando todo lo que sé y soy con honestidad y frescura, fue un reto apasionante.

Un pequeño taller que tendrá abundantes consecuencias: algunas las veré y otras no. Y eso me encanta!

Fue un día abundante, porque me sentí muy cómoda en un hotel tan bonito y lujoso, me encontré con el coche más divertido del mundo (el de la foto, sí eso es un coche)

Porque volví a la recepción y estaba mi amor esperándome con su corazón y ojos bien abiertos, y sentí su amor y apoyo totalmente incondicional. Y me derretí en sus brazos <3

Y nos volvimos a coger el coche a seguir un abundante viaje hacia al playa. Llenísimo de risas, de conversaciones profundas y de conexión auténtica. Aderezado con una bolsa de palomitas y chucherías.

¡¡¡Fue un día abundante!!!

¿Y el tuyo?

Cuéntanos, comparte tu abundancia!

Un abrazo

Alicia

PD: Puedo prometer y prometo que este reto funciona

PD2: Si lo estás haciendo, me imagino que lo estás notando tú también.